blog de gonzalo
Ayer mismo me encontraba pensando en algunas cosas de mi infancia. Cosas que me han hecho ser lo que soy o, quizá más exactamente, que me señalaron lo que quiero llegar a ser algún día. Mirar al pasado sin más, es bastante inútil, pero pensar sobre las cosas que fueron y cómo son ahora a veces puede ayudar a comprender mejor quién somos y quién podemos ser.
Cuando era pequeño, mi hermano mayor tenía un Spectrum. Mi primo tenía un C64. Algo más tarde, un compañero de clase tendría un Amstrad CPC. Luego vendría a casa un enorme 8088 de ITT que compartíamos todos. No es que hiciera mucho más que jugar con el Spectrum de mi hermano, aunque sí que seguía casi cada semana los programas de la MicroHobby. En el PC trasteaba algo más, ya que las posibilidades eran mayores. Luego vendrían las clases de informática en una academia de la época, en el colegio, en IBM. Al principio BASIC, luego algo de Pascal, C, ensamblador...
Hace ya unos 25 años que comenzó este camino. Hoy, en mi bolsillo un móvil con Python instalado, en mi mesa mi querido PC con un número indeterminado de intérpretes y compiladores, en mi mochila el portátil con una selección similar. En la estantería algún Arduino y las varias cajas de componentes.
Me han llegado dos libros que estaba esperando para empezar el año (ahora ya puedo empezarlo xD). No tienen mucho que ver entre sí en el tema, pero el objetivo para leerlo es similar en ambos casos.
Uno es Go for Beginners, que espero que me sirva por lo menos como inicio para aprender a jugar y comprender la esencia del Go.
He decidido utilizar OpenAtrium para la gestión, organización y seguimiento del Proyecto Montoya. Realmente parece más de lo que necesito por ahora, pero creo que es buena idea estar preparado. Además, esto me ayuda a establecer una cierta disciplina en cuanto a la documentación y el seguimiento de los proyectos. Parte del interés de esto es precisamente ese.
Proyectos
He decidido organizar el trabajo en los siguientes espacios:
- MontoyaMeta trata todo lo que se refiera al propio desarrollo del proyecto.
Ayer, por motivos que no vienen al caso, tuve la oportunidad de observar tranquilamente durante unos 20 minutos el funcionamiento de un interfaz alternativo. Estuve sentado en la recepción de un metabuscador de viajes bastante importante a nivel nacional.
Frente a mi, uno de los interfaces de acceso a la aplicación: El soporte telefónico. Y hay que entenderlo como un interfaz más a la aplicación puesto que trabaja con los mismos datos y acciones. Reservar, comprobar, (intentar) cancelar, modificar datos de billetes, usuarios, alojamientos...
Existe un sentimiento o idea demasiado extendida entre desarrolladores (1) de aplicaciones web. La idea, en líneas generales, viene a decir que en la expresión aplicación web, aplicación significa "lo que hacemos en el servidor" y web significa "batiburrillo de HTML y Javascript". O dicho de otro modo, que la parte web del desarrollo, en cuanto hacemos algo medianamente complejo (i.e. una aplicación), va a ser necesariamente un caos.
No todo el mundo piensa así (por suerte), pero sí es una idea enormemente extendida.

