Tinselcity

El libro

La hora del café...

- Tú con leche, ¿no?
- Y una tostada con jamón.
- …menos mal que mañana es fiesta…

- ¿Y tú has oído cuando le ha dicho lo de esta mañana? Es que es increíble.
- Yo lo apunto todo. Un día de estos escribiré un libro.

Todos, en nuestros trabajos, vivimos historias de todo tipo. Agradables, graciosas, horribles, absurdas… A veces pensamos que extrañas y otras que “esto pasa en todos sitios igual”. Con cierta frecuencia oigo que surge el tema de “el libro”. Alguien guarda esas historias y anécdotas y fantasea con escribir un libro un día. Yo mismo he tenido épocas en que guardaba historias, conversaciones, frases. A veces pensaba escribir un libro, otras me sugerían que lo hiciera. Y aquí estamos. El tiempo pasa y nunca lo he escrito. Ni yo ni casi ninguna de esas personas que asegura que un día lo hará. Hay alguno que sí lo ha hecho aunque lo habitual es que, en esos casos, termine siendo una mezcla de esas historias reales y de una buena dosis de ficción. Son más un retrato estereotipado de las situaciones que las auténticas situaciones originales, pero bueno, ahí están. Por el camino quedan un montón de historias que nunca se contarán.

En mi caso, soy consciente de por qué no lo he hecho y por qué no lo voy a hacer. Eh, sí, esto que sigue no es, ni pretende ser, un libro. Y menos uno de humor amargo. El motivo es sencillo: No me interesa. Después de ir guardando un montón de estas historias reales y vividas, me di cuenta de un par de cosas:

  1. No tienen gracia. No realmente. Parece que la tienen pero la mayoría de las veces son tristes y en ocasiones llegan a ser desagradables. Nos reímos de ello como un mecanismo de defensa. Ni siquiera reímos por no llorar, porque demasiadas veces esa escena absurda y ridícula lo que hace es reflejar una realidad que sabemos que debería ser de otro modo. Reímos para no luchar por cambiar esa realidad.
  2. Todos las conocemos ya. Todos hemos vivido historias parecidas, encontrado comportamientos similares, escuchado frases como estas o participado en conversaciones semejantes. Repetirlas una y otra vez solo las convierte en historias de borrachos, recuerdos cada vez más borrosos e irrelevantes que parecen producir incluso una cierta nostalgia.

¿Qué es lo único que puede suponer una diferencia entonces? La respuesta debería ser evidente: Que hagamos algo con estas historias; que las usemos para algo útil.

El Proyecto

“El Proyecto” es una serie de pensamientos con una idea común detrás: el trabajo en equipo en el desarrollo de un proyecto de software. No es, ni mucho menos, una guía ni un tratado profundo sobre cómo trabajar en equipo.

Son unas cuantas reflexiones personales que parten cada vez de una historia real, algo que haya vivido personalmente, y que buscan analizar cómo es esa otra realidad que debería ser, que nos gustaría que fuera. Es un intento de utilizar anécdotas, historias, conversaciones del trabajo real de un equipo de programadores, para entender mejor cómo deberíamos hacer ese trabajo en equipo para que no existan historias que consideremos extrañas, para que no haya alguien que piense que un día escribirá un libro sobre esto y será un éxito del humor y del absurdo.

Se trata de intentar aprender a trabajar mejor en equipo. Yo hablaré de equipos de desarrolladores de software, porque es donde he vivido esas historias y es en lo que he trabajado principalmente. Quizá sea aplicable a otros entornos o quizá no; no tengo suficiente información para decir ni una cosa ni la otra.

Ah, y un detalle importante. No hablo de cómo gestionar, dirigir o liderar un equipo. No hablo de “cómo ser jefe”. De lo que hablaré es de cómo trabajar en equipo. Todos, cada uno desde su papel dentro de ese equipo. En algún caso se podrá ver un tema desde una perspectiva de liderazgo o de gestión, igual que desde cualquier otra perspectiva. Intentaré que sea útil tanto para quien quiera plantearse ser un líder correcto como para quien quiera ser liderado correctamente… o para quien simplemente quiera participar y colaborar correctamente desde cualquier tipo de rol en el equipo.

Un par de avisos menores

En primer lugar, insistir en que esto no pasa de ser un puñado de reflexiones personales. Yo no tengo grandes conocimientos sobre el tema. Así que es probable que diga obviedades y tonterías y que me equivoque a menudo. Pero si consigo que sirva para que alguien más piense sobre estas cosas, ya habrá merecido la pena.

Por otra parte, aunque todos los nombres y apodos de personas, empresas, proyectos, las fechas y demás datos que puedan resultar identificativos son inventados, es posible que alguien que me conozca o sea suficientemente cercano pueda reconocer alguna de las situaciones descritas o incluso identificar alguno de sus participantes. Porque, nombres a parte, las situaciones, personas, proyectos, etc son reales y cuando cite algún diálogo o las palabras de alguna persona, estas también son reales o lo más cercanas a la realidad que me permitan mis apuntes y mi memoria.

Pero también hay que decir que no se trata de señalar a nadie personalmente1); son situaciones que no son aisladas, que he vivido en varias formas y en varias ocasiones. Creo que son historias y comportamientos que a muchos les pueden resultar familiares. Lo que pretendo señalar son precisamente esos comportamientos que son los que queremos evitar, no destacar a las personas que los tienen.

Contenido

Páginas en esta sección:

1)
Aunque tampoco pediré disculpas a nadie que, sintiéndose reflejado en algún personaje, se sienta agraviado u ofendido.