TinselCity

No, no tengo grandes consejos sobre cómo negociar mejor tu salario. Mentiría si dijera que es algo que yo mismo sé hacer bien. Así que en lugar de eso, lo que voy a hacer es anotar algunas observaciones y tú tendrás que valorarlas como prefieras y descubrir cómo aprovecharlas o si merecen o no la pena.

Negociar tu salario es, en cierto modo, una batalla de ingenio en la que la mejor estrategia es asumir que ambas copas están envenenadas. Más allá de eso, solo puedo dar algunas ideas:

  • Enseñar tus cartas el primero te pone en desventaja. Las empresas lo saben y por eso te preguntan qué salario esperas muy al principio de cualquier proceso. Es buena idea intentar -educadamente, claro- evitar dar una cifra el primero.
  • Nunca esperes que te regalen nada. No digo que no pueda ocurrir, claro, pero en general, nadie te va a ofrecer más de lo que pidas. Y más aún, una vez en un trabajo, nadie te va a subir espontáneamente el sueldo. Si quieres que te suban el sueldo, tienes que pedirlo.
  • Cuando quieras que te suban el sueldo, tienes que pedirlo y pedirlo claramente. Dile a tu jefe, a RRHH, a quien toque, claramente cuánto esperas y por qué. Obviamente necesitas tener claro por qué crees que mereces eso. Si no, no tendrás ninguna fuerza para negociar.
  • Hay momentos mejores y peores para negociar tu sueldo. Uno de los mejores es antes de entrar. Juzga bien el interés que la empresa tiene por contratarte y usa eso a tu favor para pedir el sueldo que consideres correcto.
  • Una vez en una empresa, probablemente haya un momento del año en que se hagan pequeñas subidas y algo que debería mejor llamarse ajustes de sueldo. Son las revisiones anuales, que normalmente serán pequeñas y poco relevantes. Es buena idea enterarte bien no sólo de en qué mes las hacen sino mejor aún en qué mes las deciden. Si quieres plantear una subida no demasiado grande y no tienes otros argumentos de mayor peso, procura hacerlo en las semanas anteriores a esa decisión. Si lo haces después tus posibilidades serán casi nulas y te remitirán al próximo año; si lo haces mucho antes te dirán que esperes y posiblemente pierdas fuerza.
  • Para encontrar un “buen momento” para pedir una subida, al margen de lo anterior, tienes que mirar un poco a tu alrededor y evaluar “cómo está el ambiente”. Para ello tienes que mantenerte informado de las cosas de la empresa, claro. Cosas que te darán más fuerza, más allá de los motivos que tengas tú personalmente para plantear que mereces un sueldo más alto, pueden ser:
    • que haya habido bajas recientes, especialmente gente que se haya ido por su propia voluntad, claro.
    • que otras personas, en una situación y capacidad similares a la tuya, hayan tenido subidas o estén cobrando más que tú sin una justificación demasiado clara.
    • que estés asumiendo algún tipo de tarea o responsabilidad nueva o que vaya más allá de lo esperado y que sea importante para la empresa.
    • que el equipo, área, departamento en el que estás, adquiera alguna importancia estratégica o asuma algún proyecto especialmente relevante.

Todo esto, como digo, son solo observaciones y apuntes más o menos interesantes. El tema es complejo y hay muchos factores que entran en juego. Ten esto en cuenta también porque, en ocasiones, puedes encontrar que hay circunstancias aparentemente remotas que interferirán mucho en tus posibilidades de subir de sueldo. Puede que, por el motivo que sea, no le caigas bien a alguien con poder de decidir sobre tu sueldo. A veces algo que hagas que no debería influir, termina haciéndolo.

Es importante también ser saber cuánto vales realmente. Hay que ser realistas, lógicamente. Tienes que pedir lo que creas que vales, no lo que te apetecería que valieras. Con esto quiero decir que pidas lo que creas que es justo, ni menos ni más. Pedir algo desorbitado o fuera de lugar tiene riesgo. Eso sí, cuando sepas lo que vales y lo pidas, hazlo con convencimiento y educada firmeza.

Si no consigues la subida esperada, controla tu reacción. No te cabrees o tomes decisiones precipitadas. Eso sí, haz saber claramente que te sientes decepcionado y que esperabas otra cosa. No necesitas amenazar con irte ni nada similar (de hecho, cualquier “amenaza” suele terminar siendo una mala idea, de la misma forma que es una mala idea que un jefe “amenace” con despedir). Simplemente deja claro que no estás satisfecho. Si tu jefe no es tonto, sabrá entender lo que eso significa. Algunos, eso sí, se harán los tontos. En fin… cuando alguien se hace el tonto así, termina por serlo. Meh.

Para terminar con este despropósito de ideas inconexas, recordarte solo estas dos cosas: a. Yo nunca he sido bueno negociando, así que tú sabrás cómo valorar estas ideas, y b. Nadie te va a dar nada que no pidas (o por lo menos muy pocas veces lo harán).

Si tienes ideas prácticas que sirvan para ayudar a mejorar en la negociación de salarios y subidas, a nivel personal, no dudes dejarlas aquí abajo:

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