Nonsense

Ser o parecer

Llevo algún tiempo dando vueltas a un par de reflexiones. No es algo que haya surgido de un único origen. Quizá por simple casualidad, quizá por algún motivo que no he acertado a ver todavía, las mismas dos ideas se han formado en mi cabeza con, por lo menos, tres motivaciones diferentes.

Los Últimos Jedi

No soy ni un “gran fan” de La Guerra de las Galaxias, ni odio la saga. Hay películas de la serie que me gustan, que me siguen gustando incluso; hay otras que me aburren cada vez que las vuelven a poner y que me aburrieron al verlas la primera vez. Me gusta la ciencia-ficción en general y ésta es, sin duda, una serie con buenos momentos.

Fui a ver la nueva película sin especial predisposición en ningún sentido. Así, no diría que saliera de allí decepcionado porque no esperaba nada en concreto. Creo que es mejor descripción decir que salí desilusionado. Sí, porque aunque la película no sea horrible, y tenga algunas cosas buenas, realmente lo que más hizo fue romper mi ilusión.

El problema está en que, en varias ocasiones a lo largo de la proyección, lo único que me transmitía la película era: “Esto no es realmente una película de Star Wars. Esto es gente haciendo de una película de Star Wars.” La insistencia en hacer guiños y referencias, el esfuerzo por hacer estos patentes, la clara intencionalidad de dejar claro que es una película de Star Wars, que conoce los ingredientes y los maneja, es lo que hace que termine rompiendo ese mismo mensaje. Al final, la sensación que me quedó era que, en gran medida, se esforzaba más por parecer una película de Star Wars, que por simplemente serlo o por ser otra cosa, cualquier cosa, algo.

Y me temo que esto es algo difícilmente solucionable. Creo que existe una especie de inflación emocional con estas cosas. Historias que hemos visto de pequeños y han pasado a la memoria emocional colectiva. Mantenemos un recuerdo muy marcado de ellas y esto hace que por un lado queramos más y por otro que, inevitablemente, pretendamos que ese “más” sea cada vez mejor que lo anterior, para que no defraude. Es precisamente esto lo que añade esa presión por dejar claro que sí, que esta nueva película “sí está a la altura”, sí que es auténtica, sí que es por lo menos tan buena como las anteriores.

Los Ochenta

Aquí he llegado a caer yo mismo a veces. Hay muchas películas y series y música de los ochenta que son muy buenas. Cierto. Pero también hay mucho que era auténtica basura.

Desde hace unos años hay una tendencia a recuperar ciertos aspectos estilísticos de esa época. No es sólo ambientar series en esa época, sino que se insiste en buscar un “cierto estilo”, algo que recuerde aquella época. Que deje claro que están haciendo algo nuevo, pero que, ojo, te va a gustar como te gustaba aquello cuando eras pequeño. Y ese foco, ese esfuerzo por crearte esa impresión, demasiadas veces termina siendo tan evidente que rompe la propia ilusión. Insiste tanto, que nos damos más cuenta de esa insistencia que de la cualidad original.

Buenas prácticas no practicadas

Quizá esto es un poco personal, dado mi reciente despido relacionado con esto. Pero no, es algo que llevo viendo ya bastante tiempo y en bastantes sitios.

Me gusta llamarlo Teatro de Buenas Prácticas. Y me da un poco igual si vuestro fetiche es Agile, si es el “código limpio”, si es Scrum, la Integración Continua, el TDD o lo que sea. No tengo nada demasiado en contra de que cada uno use lo que más le guste. El problema es cuando dices pero no haces. Cuando además, te esfuerzas por decir que haces más que por hacerlo de verdad. Ser o parecer. O como decía alguien que conozco ir de guay cuando no pasas de chachi. Lo llamemos como lo llamemos, es una experiencia penosa.

Hay ciertas poses últimamente… Esta mañana me comentaba un amigo sobre la estúpida confusión que hay entre poder hacer deploy en cualquier momento y querer hacer deploy todo el rato. “Nosotros podemos hacer deploy a producción todas las veces que sea necesario en cualquier momento del día” es un logro, sin duda, es un buen logro. “Nosotros hacemos deploy a producción numerosas veces al día” no. Esto otro es un síntoma, un síntoma de que has resulto el problema de hacer deploy pero tienes otros, por ejemplo, uno de calidad del código, donde cualquier cosa puede terminar en producción sin ningún tipo de revisión, obligándote a hacer otro deploy más.

Y así con todo. Con hacer revisiones de código que no son revisiones de código, o simplemente hacer como que las haces pero sólo darle al botón y p'alante. O lo mismo con los tests. Escribes tres test o trescientos. Y no te planteas en ningún caso si realmente te están sirviendo esos tests. O cuando escribes e implantas reglas para hacer las varias reuniones de una metodología que te intenta decir que no escribas tantas reglas y que no hagas tantas reuniones. Y luego vas y encima te saltas tus reglas.


En fin, no es que pretenda nada con estas reflexiones, y menos con esta, que por supuesto no alude a nadie en concreto y así nadie se dará por aludido.

Tampoco pretendo decir que yo sea mejor. A mi, por suerte o por desgracia no me importa parecer pero es probable que sea por motivos equivocados, así que no cuenta xD