TinselCity

Es esa época del año otra vez.

Recuerdo una época en que, como otros muchos, visitaba con frecuencia javaHispano. Mucho han cambiado las cosas desde entonces en algunos aspectos. En otros parece que todo sigue bastante igual. En un momento dado… según parece en 2012, se hizo una encuesta con una difusión relativamente amplia (unas 1700 muestras), una encuesta sobre salarios de desarrolladores (como es lógico, la difusión ocurrió principalmente dentro del entorno de Java).

No era la primera vez, claro 1). Aunque por los resultados que devuelve el buscador, parece que sí fue la última vez que la encuesta quedó dentro de JH. Después pasaría JH a colaborar con TICJobs y con otros para encuestas similares. Puede que me equivoque pero mi memoria dice que también Adictos al Trabajo (i.e. Autentia) hizo alguna. En los últimos días he visto circular otra por Twitter. El esquema es más o menos parecido, aunque esta vez el ambiente en el que se mueve es el del desarrollo web.

Como decía, algunas cosas parece que nunca cambian. Y no me refiero solo al hecho de que exista dicha encuesta, sino a cómo existe. Dice el refranero español, que siempre tiene alguna reflexión apropiada, que “de buenas intenciones están los cementerios llenos”. Claro que para entender el refranero no hay que ser estrictamente literales.

El caso es que la intención es buena, sí. No lo pongo en duda por un instante. Por lo menos en estos casos en que la encuesta surge de alguien a título personal. Cuando ya hay detrás una empresa, el asunto es algo más dudoso. Pero en fin, asumamos la ausencia de malicia sin darle más vueltas. El problema está en que, como indica el refrán, la intención no basta.

Mentiras, sucias mentiras, y falta de conocimiento

Me gustan los diccionarios porque explican muchas cosas. A veces, sin embargo, es difícil recoger todos los matices sutiles de la comunicación y el pensamiento en unas breves definiciones.

Mentira, según el D.R.A.E.

Está esa segunda acepción, la más genérica, que equipara mentira a falsedad, pero cuando se usa la expresión clásica de Mentiras, sucias mentiras y estadísticas nos estamos refiriendo a la primera, a la que lleva implícita una intención. Y hace apenas unas líneas habíamos acordado no presuponer malas intenciones.

Así que lo que nos queda es, en una forma suave del Principio de Hanlon, la falta de conocimiento.

La gente que se dedica a cosas de esas de programar tiene cierta tendencia -así generalizando de modo alegre e insultante- a creer que sabe más de lo que sabe. Y es un fenómeno curioso porque después muchos de ellos se pasan el día proclamando su humildad y su falta de conocimiento. Quizá más que creer que saben de más, lo que creo que piensan es que “no es tan difícil”. Ante casi cualquier cosa que se encuentren, “no puede ser tan difícil”. La sabiduría popular nos diría esta vez que “la ignorancia es muy atrevida”.

Y en el caso particular de las estadísticas se confabulan una serie de circunstancias para producir el desastroso resultado.

Por un lado tenemos un montón de programadores y compañía que no tienen ni la más remota idea de estadística. Tanto como para llevar a Zed a amenazarles de muerte si no aprenden un poco. Que quizá Zed sea de exaltarse fácilmente, puede ser. Pero oye, razón no le falta. Ah, por cierto, el artículo de Zed se queda bastante corto en ciertos aspectos. No habla apenas (más allá del tema de la obsesión con las medias) sobre la interpretación de datos, por ejemplo, centrándose más en metodologías de toma de muestras… Oh, en fin, que es complejo, que hay muchas cosas que tener en cuenta, y la mayoría de los programadores no solo no las tiene en cuenta sino que las desconoce por completo.

Por otro lado estos mismos desarrolladores tienen a su disposición un montón de herramientas (hojas de cálculo, lenguajes de análisis, generadores de gráficas, etc) que hacen muy sencillo, demasiado sencillo, procesar cantidades de datos y producir bonitas figuras de llamativos colores a partir de aquellos.

Y como ingrediente final, quizá en cierto modo como catalizador de la mezcla, ocurre que de nuevo la mayoría de esos mismos programadores desconoce por completo los aspectos más sutiles de la manipulación, la psicología y la comunicación. No es ya solo que desconozcan (y por tanto ni se lo planteen) qué tamaño de muestra deben tomar, sino que no saben cómo se deben tomar las muestras.

"Algo siempre es mejor que nada"

Este es el argumento definitivo. Sí, puede que los datos no sean “perfectos”, puede que la metodología no sea “perfecta”, pero… algo siempre es mejor que nada.

¿O no lo es?

Y aquí está la parte mala, que no, no es mejor que nada por mucho que amases y des forma a tu definición de “bueno”. La intención, de nuevo, es buena. Se pretende que principalmente la gente con menos experiencia o con menos exposición al mercado, tenga “por lo menos alguna información”. El problema es que la mala información también es información, y los efectos que produce tomar decisiones basadas en mala información suelen ser desastrosos.

Es decir, que al margen de la intención original, lo que se consigue con una mala encuesta es:

  1. Obtener datos de dudosa calidad
  2. Procesarlos de manera equivocada produciendo unos “resultados” que son a la vez engañosos pero fáciles de consumir
  3. Dejar a la gente que carecía del conocimiento y a la que se quería ayudar, que tenga que aventurar sus propias conclusiones a partir de estos últimos

En resumen, no estamos ayudando a nadie a que pueda tomar mejores decisiones. Estamos, como mucho, alimentando con ruido e información confusa a quien antes no tenía nada, para además decirle que es más fácil tomar ahora la decisión.

Y mientras tanto, con este ruido y confusión, además damos ventaja a cualquiera que sí posea mejor información y que sí tenga los conocimientos y recursos apropiados para manipular y utilizar esa confusión a su favor. Y estos, por simple disponibilidad de recursos, suelen ser los empleadores, no los empleados.

En fin...

Supongo que lo que más me molesta de todo esto es que, a nivel personal, solo me produce más tristeza y aislamiento. Hace que me alegre más de estar cada vez más fuera del sector, de la “comunidad”, de la industria. Y me entristece esa alegría porque lo único que significa es que cada vez veo una comunidad más y más ridícula.

1)
es más, 5 años antes, yo mismo monté una similar, aunque no guardé nada de ella; en fin, es algo que se hizo varias veces con diversos grados de participación y diversos resultados